María tiene una sonrisa en la cara y una extraña prótesis en el brazo

Escrito por el 8 marzo, 2018

San Juan de Pasto 

Quedar mutilado es una pesadilla que en Colombia se hace un poco más difícil que en un país desarrollado. Unas 11.000 personas han pasado por este trago. Luis*, un campesino que trabajaba en su finca se quedó hace tres años sin brazos. En un segundo pasó a ser completamente dependiente de su esposa, que a partir de entonces tuvo que empezar que ayudarle prácticamente a todo. Cuando le atendieron en el hospital trataron sus heridas, hicieron las amputaciones necesarias y le mandaron de vuelta a casa. Sin terapia, sin preparación psicológica, sin tener ni idea de cómo afrontar esta nueva vida. Él no ha superado el trauma. No habla con medios de comunicación, esta historia se construye con relatos de personas que lo han conocido.

Lo que Luis tampoco tenía es recursos para prótesis. Quizás ahorrando mucho podría haber conseguido unas no funcionales, que simplemente dieran la apariencia de tener extremidades allá donde ya no hay nada. Pero seguirían sin resolver sus problemas de dependencia. En Colombia, donde el sueldo de un congresista es de 30 millones de pesos (unos 8.500 euros), la gran mayoría de los trabajadores malvive con el salario mínimo: 781.000 pesos (unos 224 euros).

Esta realidad llevó a Esteban Bravo, un estudiante colombiano, a buscar soluciones. Empezó a experimentar con impresoras 3D y creó un prototipo para un adolescente de 15 años que había perdido el antebrazo. En LABICxlaPaz, un laboratorio de innovación organizado por la Segib que se celebró en febrero en Pasto (Nariño) se encontraron con un grupo de Madrid que llevaba años trabajando en lo mismo. Allí han creado prótesis para María y otra para Luis. Los materiales para crear cada una han salido por unos 50.000 pesos (menos de 15 euros), 16 veces más barato de lo que costaría una prótesis industrial.

Estos prototipos pretenden ser primeros pasos para que cientos de colombianos que no pueden permitirse prótesis accedan a una. ¿Pero por qué en Madrid estaban trabajando en esto mismo? En Medialab Prado, un grupo de personas comenzó hace tres años a trabajar en lo que hoy es la asociación Autofabricantes, un proyecto que nació en torno al software libre para mejorar las condiciones de vida de las personas con amputaciones. Camila René Maggi, una de sus componentes, explica la idea surgió porque los afectados “no tienen ni voz ni voto”. “Las prótesis son caras y anticuadas. Es el usuario el que se tiene que adaptar a ellas, en lugar de lo contrario; vienen de catálogo, pero las vidas y los cuerpos no son de catálogo, cada uno es distinto de otro”, argumenta.

Con esta filosofía, más de 150 personas han contribuido a fabricar prótesis que han ayudado a más de 30 familias. Por un lado, están trabajando en las mioeléctricas, que perciben los impulsos neuronales y activan motores para mover las manos. Son especialmente difíciles de hacer en niños, puesto que los mecanismos deben ser muy pequeños. Todavía no han conseguido sacar el primer prototipo. La línea que tienen más consolidada es lo que llaman supergiz, que no se parece a una mano; es más bien una especie de guante que se adapta al muñón y tiene en el extremo una clavija que permite intercambiar diferentes gadgets, que se pueden intercambiar en función de las necesidades de cada momento: beber agua, jugar a la pelota, comer, montar en bici.

Es la que lleva María, la pequeña de nueve años, en su brazo izquierdo. Para Luis, en el laboratorio fabricaron una más parecida a una mano de verdad, pero en la que también colocaron un adaptador que permite enganchar estos dispositivos adaptables. Ya está comenzando a ejecutar tareas para las que tenía que ayudarle su mujer. Beber un vaso de agua por uno mismo no parece un gran logro hasta que uno pierde la capacidad de hacerlo. Luis está consiguiendo volverlo a hacer sin ayuda.

Lo que nació en LABICxlaPaz fue el inicio de un proyecto a más largo plazo. Dos personas salieron beneficiadas de esta iniciativa, pero la idea de sus impulsores es encontrar inversores o patrocinadores que ayuden a seguir desarrollando prótesis. En Colombia todavía quedan miles de personas que necesitan una.


Current track
TITLE
ARTIST

Background